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Cobre
El
cobre es un metal rojizo, dúctil y maleable. Se han
encontrado objetos de este metal en las ruinas de muchas
civilizaciones antiguas, como en Egipto, Asia Menor, China,
sureste de Europa, etc. La facilidad con la que se trabaja
hace que este metal sea tan preciado y constituye una
materia con un gran abanico de posibilidades plásticas.
Debemos añadir a estas características su sorprendente juego
de colores, pudiendo alcanzar infinidad de tonalidades y
texturas en función de la técnica utilizada. Fue el primer
metal descubierto y ha sido, desde la antigüedad, la materia
prima para la creatividad de escultores, orfebres y
diseñadores, quienes han plasmado sus talentos en una
infinidad de obras. El cobre es un material noble que
mediante sus posibles juegos plásticos permite expresar una
extensa y bella creación estética.
Técnica
artesanal
Pulido:
esta técnica permite dar lustre a las piezas o a parte de
ellas. Depende de la creatividad y el diseño.
Soldadura:
mediante la soldadura se unen dos o más piezas de metal por
aplicación de calor. Método, que junto con otros, se utiliza
para dar forma a los metales.
Repujado:
se realizan surcos o aristas golpeando la superficie o, en
el caso de láminas de metal, en el envés del material.
Mediante un martilleo más localizado y específico puede
realizarse todo tipo de relieves.
Cincelado:
se utiliza para realizar diseños sobre la superficie,
presionando con una punta roma y martillando a lo largo de
la línea de dibujo.
Metalocromía: exposición del metal al fuego mediante
soplete, a diferentes temperaturas, para obtener diferentes
colores y tonalidades. El cobre, metal noble, siempre
sorprende con su inagotable abanico cromático.
Proceso
artesanal
En primer
lugar, se crea un dibujo sugerente como idea inicial.
Seguidamente se coge la plancha de cobre y se recorta con
las tijeras de acero. Se pule con la lima las zonas que lo
requieran. A continuación, se recuece el cobre para hacerlo
blando. Se le da la forma y el volumen con el martillo.
Posteriormente se realizan los detalles, también con el
martillo. Se hacen las soldaduras necesarias y se realiza el
montaje de las diferentes piezas que componen la obra.
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