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Joya
escultura
Las
joyas se han utilizado desde la antigüedad en todas las
culturas como objetos personales, principalmente como
adorno. Los antiguos egipcios, que ya conocían la mayoría de
los procesos de tratamiento de los metales ornamentales
utilizados en la actualidad, crearon joyas, de gran belleza,
hábilmente engastadas y grabadas. La orfebrería artesanal
siempre ha sido muy importante en la historia de nuestra
cultura, pero es con el modernismo cuando consigue su máximo
punto de esplendor. La evolución en la forma de trabajar ha
sido muy lenta, hasta hace poco se trabajaba con utensilios
bastante antiguos. Actualmente, en la última década, la
tecnología y la maquinaria han reforzado positivamente esta
artesanía, en favor de la evolución del diseño de la joya
con el fin de obtener formas más dinámicas y actuales.
TÉCNICA
Línea
geométrica: joyas con formas orgánicas y sinuosas que
recuerdan fragmentos de la naturaleza, espontáneos e
imprevisibles, pero de gran belleza plástica.
Línea
orgánica: joyas con formas encrestadas, rugosas en su
línea, con un resultado final aparentemente inacabado, pero
muy sugerentes.
Línea
mineral: joyas con formas geométricas irregulares, que
se consiguen con la repetición desordenada de figuras de
atrevido diseño. Resultando una mezcla de rigor y
espontaneidad.
Línea
estructural: joyas con formas arquitectónicas e
industriales, recordando estructuras compactas de pequeño
formato, realizadas con material noble adquiriendo gran
elegancia y sobriedad.
PROCESO
A partir de
una idea inicial, se diseñan los modelos, que están pensados
y diseñados como esculturas. Seguidamente, se realiza una
gran investigación sobre diversas técnicas y se deciden las
más adecuadas. Finalmente, se crean las joyas. El resultado
final son colecciones de joyas de oro de 18 quilates, piezas
siempre únicas inspiradas en la naturaleza de múltiples
texturas, formas rugosas, mates y voluntariamente
imperfectas que dan apariencia de inacabadas.
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