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Seda
figurativa
La
seda natural se elabora a partir de la extracción de hilos
de los capullos del gusano de seda. Desde tiempos
inmemorables se ha utilizado para hilar y tejer con ellos la
más delicada y bella de las telas. Tras centenares de años y
de avances en la tecnología textil, todavía apreciamos su
delicado lustre, su elegante caída y la suavidad de su
tacto. La producción de la seda precedió a la invención del
papel. Estos dos materiales fueron creados en China por lo
que las pinturas sobre seda más antiguas son de origen
chino. Las piezas de vestir que se han realizado siempre en
toda cultura representan un símbolo de feminidad. Como
soporte para la pintura tiene unas cualidades excepcionales
obteniendo resultados sorprendentes. Hoy en día, la seda
natural adquiere una extraordinaria importancia por su gran
elegancia estética.
Técnica artesanal
Gutta: suntancia derivada del latex que aplicada
sobre el tejido tapona las mallas de éste impidiendo el paso
del color que se extiende sobre la seda. Sirven para
conseguir formas determinadas, reservando zonas con la gutta
para impedir que la pintura se expanda de una zona a otra.
Colores superpuestos: se pinta un color sobre otro,
en los espacios deseados, para obtener el efecto de
tonalidad buscado.
Decoloración: pérdida del color de una parte de la
seda mediante la aplicación de algún tipo de sustancia
decolorante, obteniendo diferentes matices de colores.
Mezcla de diferentes técnicas: la realización de una
pieza normalmente requiere el uso de más de una técnica,
logrando que armonicen entre ellas al fin de conseguir un
producto final especial y único.
Uso de pinceles y otros materiales: la utilización de
tanto de pinceles como de elementos natulales (esponjas,
trozos de ropa) permite la creación de efectos creativos
especiales. El uso de la seda invita a la experimentación
debido a su innumerable abanico de posibilidades y de
recursos.
Proceso artesanal
En primer lugar, se investiga sobre las formas y colores
adecuados a la idea inicial del proyecto. Seguidamente, se
coloca la tela en un bastidor en posición horizontal. Se
comienza a pintar los fondos, a mano alzada, intentando
mezclar los tonos para conseguir gamas y efectos. Se aplica
las guttas para marcar los espacios reservados. La
utilización de gutta de colores metalizados, ha sido siempre
símbolo de enriquecimiento y belleza. Una vez seca la gutta,
se rellenan los espacios pintando un color sobre otro para
obtener el efecto deseado. En el trabajo con seda, se deja
al azar parte de la realización, obteniendo un efecto
sorpresa que permite obtener piezas únicas con diseños
exclusivos. El siguiente paso en el proceso es la fijación
de los tintes. Finalmente, se lavan las telas hasta que no
se desprenda color. La dificultad y laboriosidad de este
proceso, hace que la producción de telas pintadas a mano sea
en pequeñas series.
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